Bienvenidos a este blog.

Bienvenidos a este blog.

lunes, 24 de abril de 2017

Dando respuesta.

DEFINICIÓN DE ACOGIDA



La acogida es la integración de un menor de edad en una familia ajena que responsabiliza de cuidarlo y educarlo, ya que su núcleo familiar no puede ofrecerle aquellas necesidades básicas que necesitan.
Los objetivos principales de la acogida son:
  • Integrar al niño en un hogar que le proporcione un desarrollo de la personalidad y que, además favorezca el trato y los vínculos estables con su familia biológica.


  • Ayudar a la familia del niño a superar los problemas o dificultades que hayan producido la separación con sus hijos.


TIPOS DE ACOGIDA, según el centro:
Existen tanto centros de protección como de acogimiento. Pueden ser centros propios de la Junta de Andalucía o centros colaboradores siendo estas de entidades sin ánimo de lucro. Ambos tipos de centros se dedican a prestar la atención y la acogida temporal a menores con problemas de tipo familiares y sociales.

Podemos encontrar los siguientes tipos:

  • Centros de acogida inmediata: Estos trabajan con menores de edad por un breve período de tiempo, que se encuentran en una situación delicada y de emergencia.


  • Residencias: Estos lugares dan alojamiento y educación a los menores, durante un tiempo que podrá variar y que será preestablecido, hasta que la familia puedan volver a obtener su tutela, o se consiga otro tipo de recursos o se tomen otras medidas al respecto.


  • Casas-hogares: Estas se encuentran en una comunidad cualquiera, y sirven de unidad familiar para los menores siguiendo los mismos patrones normalizados que esta.



Tipos de Acogimiento, atendiendo a su finalidad:

  • Acogimiento Familiar Simple: Se trata de un acogimiento transitorio, puede ser porque se prevea volver con su familia biológica, o porque se vaya a tomar otras medidas que garanticen su protección de una manera más estable.


  • Acogimiento Familiar Permanente: Esta se produce cuando existen circunstancias del menor tales como la edad, o el consejo de la familia y los servicios de menores, de este modo el juez podrá disponer que las familias que acogen tutelen al menor siempre atendiendo a sus necesidades.


  • Acogimiento de Urgencia: Se trata de evitar la institucionalización de los menores, por lo que se les acoge de manera inmediata, haciendo al mismo tiempo un proceso de diagnóstico de la situación que vive el niño. Son normalmente para niños con muy poca edad, y son acogimientos muy cortos.


  • Acogimiento Familiar Profesionalizado: Son un acogimiento de tipo simple para niños y niñas que tienen necesidades educativas especiales, ya sean por enfermedades graves, problemas de conducta, discapacidad, y precisan de apoyo en todos sus aspectos para superar los malos tratos o abusos sexuales.




¿Cuál es la diferencia entre el acogimiento y la adopción?

El Acogimiento familiar se trata de un tipo de recurso de apoyo temporal o, en otras situaciones indefinido, ya que la normal convivencia con la familia del niño no es conveniente o posible. Así, podemos asegurar un normal desarrollo en la personalidad del niño ofreciéndole un entorno familiar alternativo pero manteniendo la necesaria relación con la familia biológica siempre con visitas pre establecidas y reguladas, y además, supervisadas por el estado. Este acogimiento termina cuando ese apoyo temporal ya no es necesario.
La adopción, por otro lado es un tipo de recurso pensados para ofrecer a los niños que no tienen una familia, o no pueden volver con la suya propia, un núcleo familiar estable en el que vivir. Convirtiéndose esta en una medida definitiva, creándose con esta relación entre adulto e infante igual a la que podría encontrarse entre padres e hijos biológicos, con los mismos derechos y obligaciones, pero además, cortando todo posible vínculo del niño con su familia biológica.

Bibliografía:


¿QUÉ PASA DESPUÉS DE CUMPLIR 18 AÑOS?


La administración les da cobijo hasta que cumplen los 18 años. Una vez que cumplen la mayoría de edad, pueden solicitar una plaza para vivir en pisos de autonomía cedidos por la administración. En estos pisos, les hacen una preparación para su futuro como persona adulta, con una estancia máxima de 18 meses.

Como dato, en la provincia de Málaga solo se dispone de 16 plazas para este tipo de ayuda al usuario.

En el caso de que no tengan la posibilidad de conseguir una plaza, dejan de ser tutelados por la administración a vivir en la calle y desamparados.

"Los chicos con 18 años y más los que están en centros de protección no están preparados para salir" Hana Elrharnati (Técnico de proyectos de la Asociación Marroquí para la integración de los Inmigrantes)

Otra opción a la que pueden acceder estas personas es seguir estudiando y solicitar una plaza en residencias escolares o universitarias. La parte negativa de esta elección es que durante los fines de semana y periodos no lectivos no tienen la posibilidad de vivir en esta residencia por lo que deberían acudir a un albergue o la calle.


Bibliografía:

Junta de Andalucía (1996),  Modalidades de Acogimiento familiar. Consejería de Igualdad y Políticas sociales - Junta de Andalucía. Recuperado de: http://www.juntadeandalucia.es/organismos/igualdadypoliticassociales/areas/infancia-familias/acogimiento/paginas/modalidades.html


¿Por qué mi alumno en situación de acogida no se siente cómodo en el aula?

Según la Consejería de Educación (2011) hay que recordar que cada alumno puede presentar diferentes emociones según su situación personal, el período de adaptación en el que se encuentre e incluso su edad y personalidad. Existen diferentes fases de adaptación a la nueva escuela, entre las que encontramos en primer lugar la fase inicial, en la que el alumno suele ser autónomo, y demuestra ante los adultos comportamientos útiles y bondadosos, tratando de obtener el beneplácito y la aceptación de los que le rodean. Tras el período inicial, su comportamiento comienza a empeorar, comenzando a tener pequeños ataques de ira, desafiando al adulto en cuestión y aunque pueda parecer que este cambio es un deterioro en su comportamiento, o incluso un cambio en sus emociones, se trata de un avance en este periodo de adaptación.

Se trata de un avance, ya que el niño comienza a exteriorizar las inseguridades que mantiene dentro de sí, debido a un sentimiento de desapego en el pasado hacia los adultos que le rodean y que debieron protegerle; estos miedos y desconfianza son parte de su deseo de atención por parte de los adultos. El maestro deberá mantener una postura firme pero cálida, probando al menor que se mantiene firme y que es merecedor de ese nuevo vínculo que están desarrollando.


Por último encontraremos una etapa de regresión, en la que el niño podrá experimentar un avance emocional a través de la recuperación de etapas perdidas de la niñez, por lo que podremos observar comportamientos que pueden no encajar con su edad, siendo un poco inmaduros. De nuevo, el adulto debe mantenerse fiel a las necesidades del niño, siendo un referente y apoyándole en sus inquietudes.
Como podemos observar hay numerosas situaciones y emociones que serán vistas en  un alumno en acogida, sin olvidar que para ellos el centro escolar puede ser una fuente de frustraciones o estrés añadido ya que como nos recuerda la Conserjería de educación del gobierno de Cantabria “Un  niño,  con  el  apego  inseguro,  no  ha  aprendido a acercarse  con  respeto  y  empatía  a  sus  compañeros  de  juego  y  lo  hace  a  empujones  o  por  las bravas”, es decir, no sabe manejar sus emociones, ni cómo debe comportarse en ciertas situaciones que pueden o no, ser nuevas para él.

Por lo que a veces no se trata tanto de recordárles las normas básicas de comportamiento en el contexto en el que se encuentra, sino de ayudarle y ofrecerles recursos para que le permitan manejar estas nuevas realidades que se le presentan. 

Medidas que puedo tomar como profesor.
Hay ciertas medidas que puede tomar el profesor para evitar que estos comportamientos vuelvan a aparecer, como por ejemplo: 
  • Detectar las situaciones que le producen dicho estrés y modificarlas.
  • Ofrecerle instrucciones precisas y atención especializada.
  • Sortear aquellos temas que le producen ansiedad.
  • Intentar que su rutina no cambie.
  • Trabajar sus sentimientos y explicarle qué es lo que siente.
  • Etc.

Por otro lado, encontrarse con un nuevo contexto tanto en la escuela, como en un nuevo hogar, y todo lo que eso desencadena interiormente en el niño siendo este incapaz de gestionar sus sentimientos y emociones, están estrechamente ligadas a las dificultades que posteriormente presentan. Según Hernández-Muela, Mulas, Téllez de Meneses y Roselló (2003) hasta un 75% de los niños adoptados presentan algún tipo de retraso en una o más áreas; por lo que podemos encontrar trastornos de la conducta, retraso del desarrollo, problemas del aprendizaje, retraso del lenguaje, TDAH, problemas psicológicos, etc.

Así pues no es de extrañar que entre los alumnos en acogida, y adopción haya un mayor riesgo de fracaso escolar, ya que la incapacidad para gestionar sus emociones puede provocar numerosos problemas sentimentales, y afectar a su normal desarrollo de aprendizaje debido a la inestabilidad que sufren.

Fuente utilizada:
Hernández-Muela, S., Mulas, F., Téllez de Meneses, M. & Roselló, B. (2003). Niños adoptados: factores de riesgo y problemática neuropsicológica. Revista de Neurología, n° 36.
Consejería de educación. (2011) Guía breve para profesorado sobre la adopción. Educantabria. Recuperado de: https://www.educantabria.es/docs/planes/atencion_a_la_diversidad/GUIA_BREVE_PARA%20PROFESORES_SOBRE_ADOPCION.pdf

Concepciones previas

Al comenzar este trabajo, nos analizamos introspectivamente para ser conscientes de las fortalezas y debilidades de nuestras competencias sobre el colectivo trabajado. Para ello, realizamos una lluvia de ideas, diferenciando entre los estereotipos que asociamos a este grupo y las emociones que despierta en nosotras. 




Asimismo, comprendimos que para acabar con estos estereotipos, debíamos profundizar en nuestros conocimientos sobre la acogida, y realizarnos preguntas para indagar hasta que grado llegaba nuestro desconocimiento. A raíz de esta reflexión surgieron las siguientes preguntas;



  • ¿Qué es acoger?
  • ¿Hay tipos de acogida?¿Cuáles?
  • ¿Cómo se estructuran las instituciones de acogida?¿Cómo es la vida en ellas? ¿Cuál es el perfil común de los niños/as?
  • ¿Siguen en ellas tras los 18? ¿Qué expectativas de futuro tienen?
  • ¿Qué trato reciben en las escuelas?¿Quién es responsable de su escolarización?
  • ¿A quién se dirige la escuela para hablar del educando?


Como consecuencia a esta mirada hacia nosotras mismas, concluimos que este colectivo está muy invisibilizado y, por esta razón, al entablar relación con personas en esta situación, tendemos a etiquetar a dichas personas, en función de nuestra concepción cultural, sin tener en cuenta las diferencias intragrupo. Igualmente, no se considera revisar dichas concepciones culturales, para que así, sea más fidedigna con la realidad. 


¿Cómo dimos respuesta a estas cuestiones?

Bienvenidos, ¿Quiénes somos?

Somos un grupo de estudiantes de 4º de Grado en Educación Primaria, especializadas en educación inclusiva. Este blog tiene la finalidad de dar respuesta a las diferentes cuestiones que puedan surgir sobre la acogida. 





Los objetivos con los que vamos a trabajar en las diferentes entradas que se pondrán encontrar en este blog son:



  • Crear un recurso didáctico para aquellas personas que lo deseen utilizar para ampliar o mejorar sus competencias relacionales.
  • Concienciar a la comunidad sobre la existencia de este colectivo.
  • Profundizar en nuestras competencias y conocimientos sobre las personas que son o hayan sido de acogida.